Ahora tienes la oportunidad de Ayudarte

Sin excusas, sin miedo, ¡actúa!

Crecer como persona está en tus manos

Tu puedes gestionar tu propia vida para logralo.

Disfruta plenamente de tu vida afectiva

Impulsa tu vida hacia adelante.

Consigue ser feliz y hacer felices a los que te rodean

Disfrutando al máximo lo que tienes dentro de ti.

Puedes superar todas tus limitaciones

Derribando todas las barreras.

Bienvenid@ a este tu espacio donde hallarás respuesta a tus inquietudes

Con una fuerte vocación de AYUDA a las personas que lo necesitan, nace AYUDA-TE Psicología, un espacio diferente y único donde lo que importa son las personas. Mejorar tu vida y tu bienestar es muy importante, para ello, puedes consultar toda información que te ofrecemos y, si lo necesitas, puedes contar con apoyo personal profesional especializado para conseguir tus propósitos, mejorar tu equilibrio y tu calidad de vida.

Ofrecemos una amplia gama de soluciones a tus necesidades personales, de pareja y profesionales a través de diferentes vias de contacto. Empieza hoy a ayudarte, cuenta con nosotros..

martes, 26 de junio de 2018

CONOCE LOS 4 “JINETES DEL APOCALIPSIS” QUE TIRANIZAN TU RELACIÓN DE PAREJA.






CONOCE LOS 4 “JINETES DEL APOCALIPSIS” QUE TIRANIZAN TU 
RELACIÓN DE PAREJA.

Son muchos autores los que han estudiado, trabajado e investigado sobre las causas, origen y características de los problemas de pareja. De entre ellos John Goodman, Psicólogo estadounidense, se dedicó junto con Silver (2004), en estudios de laboratorio a observar y estudiar parejas en lo que denominaba (Love Lab, “Laboratorio del amor”). De esos estudios estableció lo que el denominó Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, intentando explicar cuáles son las señales de comportamientos disfuncionales que se presentan en parejas que nos informan de sus dificultades, las cuales pueden llegar a rupturas definitivas.
Dentro de las discusiones continuas presentes en algunas relaciones de pareja, estableció varios tipos de comportamientos que, si se mantienen en el tiempo y se presentan de forma habitual, tiranizan la relación, anunciando y preparando el terreno para una ruptura cercana.

El primero de sus Cuatro Jinetes lo denominó, LAS CRÍTICAS. Diferenciando estas de las “quejas”, que se podrían definir como críticas más constructivas, con componentes de asertividad, que intentan solucionar partes de conflicto etc… Las críticas destructivas estarían caracterizadas y se visualizarían con comportamientos del tipo:
Hacer descalificaciones utilizando etiquetas hacia tu pareja “eres un/a egoísta” “eres un/a vago/a ahí tirado”
Emitir generalizaciones del tipo: “siempre me haces lo mismo”, “no te importo nada”
Utilización de un tono y palabras despectivas, culpando y atacando a la pareja en segunda persona: “tu es que siempre estás igual” “me tienes cansado/a”.
Como se puede entender, estos comportamientos no hacen más que dañar la relación de pareja, provocando resentimientos y emociones negativas que se alimentan continuamente y que no contribuye a que la relación mejore, sino todo lo contrario.

Un segundo Jinete fue denominado por el psicólogo como EL DESPRECIO, que se visualiza en interacciones donde el sarcasmo y el escepticismo están siempre presentes, así como los insultos. Se utiliza la ironía con el objetivo de dañar a la pareja. De estas actitudes se desprenden en la pareja más sentimientos y emociones negativas, como la frustración, sentimientos de ofensa y por supuesto las nefastas faltas de respeto.
Junto con un todo de voz alto y despectivo, tendríamos ejemplos como: “¿Cuántas veces tengo que repetírtelo…?” “Bien que te enteras cuando te interesa… “Te voy a tener que hacer un esquema para que lo comprendas… “pareces cortito/a…” ” “tengo que explicártelo mil veces porque no lo pillas…”

El tercer Jinete que estudio y observó fue LA ACTITUD DEFENSIVA. Mostrada en las parejas cuando una parte responde con una actitud defensiva ante una queja o crítica que se le ha hecho. El comportamiento mostrado aquí es el contraataque, responder a la defensiva sin asumir la responsabilidad de lo que se le está exponiendo. Sería algo así como, “me defiendo atacando de nuevo”. Un ejemplo para visualizar este tipo de comportamiento es:
Un miembro de la pareja le expone al otro: “Nunca me acompañas a ver a mis padres” y el otro responde, “tu tampoco me acompañas a sitios tampoco” o “nunca recoges en casa” a lo que el otro contraataca con “es que tu no me lo pides” y otro ejemplo sería “¿porqué no te pones en mi lugar?” y la respuesta del otro sería “tu tampoco lo haces conmigo”.
Como se podrá ver este tipo de comportamientos mostrado en los desencuentros no hace más que empeorar la relación de pareja, albergando más y más resentimiento de nuevo, etc… y no hace más que mantener las discusiones, no llegando a ningún entendimiento mutuo, ni a asumir ninguna parte de responsabilidad en los conflictos, necesaria para que la relación funcione sanamente.

El último Jinete lo denominó LA ACTITUD EVASIVA. Se observó que la dinámica de las parejas en este sentido se mostraba cuando una de las partes en conflicto necesita comunicar una queja o desacuerdo y es respondida por su pareja en forma de evasivas, indiferencia, alejamiento, evitando tanto la comunicación verbal como no verbal, actitudes como parecer mudo y no comunicar absolutamente nada. No mostrar interés ni escucha, con comportamientos de ignorar, respuestas escuetas, mostrando inexpresividad, como si el conflicto o la queja no fuera consigo.
En definitiva, es otra forma de evitar el conflicto distanciándose, ignorando los argumentos y la crítica de su pareja. Tampoco parece ser esta una buena estrategia de solución de conflictos. En definitiva, se suma a los desencuentros sentimientos de falta de consideración, herido o herida emocionalmente por no saberse escuchadas sus necesidades… El problema se acentuará si la parte no atendida insiste cada vez más enfadada en que se le atienda y al no obtener feedback, todo empeora considerablemente.

En los problemas y dificultades de pareja junto con estos cuatro comportamientos estudiados por Goodman, se suelen presentar otro conjunto de señales e indicadores que apuntan a una mala situación de pareja de los que hablaremos y ampliaremos en próximos artículos. Señales e indicadores serían: presencia continua de malos recuerdos del pasado, señal en algunos de los miembros de sentirse abrumado o sobrecargado, etc.., presencia de actitudes hostiles o incluso conductas agresivas, intentos de desagravio intentando dar la razón, ceder, etc.. con el objetivo de no discutir más… Todos ellos dañitos e inadecuados también dentro de las dinámicas maritales o de pareja.

“El amor tiene dos enemigos principales: la indiferencia que lo mata lentamente y la desilusión que lo elimina de una vez…” Walter Riso

Si te has identificado en alguno de estos comportamientos o de alguna forma los vives en tu relación se pareja, piensa que tomar conciencia es un primer paso para cambiarlos. Desde la psicología y desde la terapia de pareja se trabajan estas actitudes para que el clima y el bienestar en la pareja reaparezca. Puedes mejorar tu relación si lo deseas.


Te invito a compartir con quién lo desees y comentar lo que creas que pueda ayudar y aportar a los demás. Gracias!

Si te ha gustado este artículo y quieres ser el primero en recibir cada publicación nueva directamente en tu correo electrónico, Suscríbete al blog en la barra de la derecha!


Un saludo, gracias por leerme y hasta pronto!


Alicia Camacho. Psicóloga. 

Santa Cruz de Tenerife.

Puedes encontrarme en:



AYÚDATE PSICOLOGÍA, CENTRO DE PSICOLOGÍA.

Calle Sorolla, número 3, Edificio Arista, local. 38007 Santa Cruz de Tenerife.

PARA CONTACTAR, INFORMACIÓN Y CITA PREVIA:

Tfno: 629990440

email: ayudatepsicologia@gmail.com



Te esperamos.





martes, 12 de junio de 2018

“Todo lo que deberías saber sobre la importancia de ser agradecido”.




“Todo lo que deberías saber sobre la importancia de ser agradecido”.


Cuando hablamos de ser agradecido hablamos inevitablemente de practicar la gratitud. La definimos como un sentimiento, una emoción o una actitud de reconocimiento de un beneficio que se ha recibido o se recibirá.

Practicar la gratitud significa apreciar y vivir en el presente. Sabiendo que es una actitud, se puede aprender a ser agradecido reconociendo y dándonos cuenta de todo lo que tenemos y obtenemos y no tanto de lo que nos falta.

Me gustaría plantearte la siguiente cuestión: ¿eres de los que practicas la gratitud  diariamente, o eres de los que generalmente te quejas, estás continuamente en la senda del mal humor, la negatividad y el descontento?. Te dejo reflexionar…

Todos en algún momento de la vida hemos sido agradecidos, le hemos dicho a alguien algo que le agradecías, ¿y como te ha hecho sentir eso a ti? ¿y a la persona que se lo has agradecido?. La respuesta está clara… ¡agradecido/a!

Pero ahora planteate lo siguiente:
¿Agradecemos sólo cuando observamos una desgracia ajena y valoramos que no nos ha tocado a nosotros?. ¿Agradecemos lo que tenemos cuando se lo vemos perder a alguien por ejemplo?. ¿Es curioso no?. ¿Tenemos que vernos en lo peor o compararnos con ello para valorar las cosas?. Esta también sería una buena reflexión….

Pero y entonces ¿qué beneficios me reportaría el ser agradecido y practicar la gratitud?

El primero sería sentirte mejor contigo mismo/a, serás más feliz dirigiendo tu mente hacia todo lo que tienes y no hacia lo que te falta.

Beneficia al que lo recibe, le hace sentirse bien consigo mismo/a. A esa persona a la que le agradeces le aportas bienestar, le ayudas a sentirse mejor, al igual que te ha pasado a ti cuando alguien te agradece algo.

Fortalece las relaciones interpersonales. Indudablemente mejora las relaciones haciendo que estas se fortalezcan y sean más satisfactorias, porque nos apetece estar con personas agradecidas, optimistas, positivas y no todo lo contrario.

Cuando se desarrolla una actitud positiva ante lo que te acontece te hace valorar lo positivo de las cosas, ser más optimistas, ver las oportunidades, aprender de los errores, ver los vasos medios llenos y apreciar los grises.

Te hace “VER” en mayúsculas, te hace ser consciente de tu mundo alrededor ayudándote a divisar lo que otros no son capaces de ver.

Piénsalo, siempre tendrás a alguien o a algo al que estar agradecido, vamos entonces a empezar a practicarlo y a convertirlo en un hábito empezando como en todo, por unos pequeños pasos:

Da las gracias. Tan sencillo como eso, da las gracias por el sol de la mañana, por esa llamada inesperada, por tener un trabajo, por tener salud, agradece cuando te cedan el paso, piensa en esa persona a la que deseas agradecerle algo, llámala, escríbele, hazlo. Da las gracias por todo lo que se te ocurra y creas que vale la pena. Pero agradece lo bueno y lo malo, porque te hará aprender, porque te cambió, ayudó a superarte, etc.. No con ello quiero decir que haya que conformarse, ni dejar de crecer, evolucionar y mejorar.
Ya que es fuente de bienestar vamos a disfrutarlo y a practicarlo.

Sonríe sinceramente y da las gracias, porque está comprobado que genera más agradecimiento. Cuando te den las gracias contesta: “gracias a ti”.

Agradece y valórate a ti mismo/a, y con ello mejorarás tu autoestima y la seguridad en ti mismo/a.

Agradece a los demás haciendo que tus relaciones y tu comunicación con ellos mejore, has que valoren estar a tu lado y compartir momentos contigo.
Y por último recuerda que practicar la gratitud mejorará tu propio estado de ánimo y tu bienestar, siempre y cuando lo realices regularmente, de forma consciente y con sentimiento.


Para terminar sólo me queda darte “las gracias” por leer estas líneas. Te invito a compartir y comentar lo que desees o incluso agradecer aquí lo que te apetezca.


Un saludo y hasta pronto!

Alicia Camacho.

Santa Cruz de Tenerife.




martes, 26 de septiembre de 2017

Controla y ponle freno a tu ansiedad, 20 tips para lograrlo.






CONTROLA Y PONLE FRENO A TU ANSIEDAD

20 TIPS PARA LOGRARLO.


“La ansiedad no puede evitarse, pero sí reducirse. La cuestión en el manejo de la ansiedad consiste en reducirla a niveles normales y en utilizar luego esa ansiedad normal como estímulo para aumentar la propia percepción, la vigilancia y las ganas de vivir”. Rollo May.

Si sufres de ansiedad diariamente o deseas prevenirla, aquí tienes 20 tips o claves para llegar a controlarla. Espero valores en cual de ellos tienes que intervenir y te ayudes tomando las riendas de tu mejora.

1.       Relájate. Aprende a relajarte, para ello desde la psicología disponemos de técnicas y herramientas que te ayudarán a conseguirlo. Busca información sobre cómo hacerlo y practica diariamente. Técnicas que pueden ayudarte son: la respiración diafragmática, la relajación muscular progresiva, técnicas de visualización, etc… Primero has de saber cómo aprender estas técnicas, para luego practicarlas y posteriormente utilizarlas en los momentos que las necesites.

2.       Duerme lo necesario. Para tener bajo control a tu ansiedad tienes que poder descansar lo necesario, y así conseguir un buen funcionamiento físico y mental. La media de horas de sueño ronda las 8 horas. Lleva a cabo una correcta higiene del sueño, con pautas que te ayuden al descanso entre las que destacan por ejemplo: tener unos horarios habituales fijos para irte a la cama y para levantarte, realizar actividades que permitan relajarte antes de dormir como leer, escuchar música que te guste y te relaje, etc.

3.       Diariamente conecta y busca ambientes que te sean agradables: no es bueno que estés siempre rodeado de ambientes que te estresen. Muchas veces pequeños cambios en tu entorno de trabajo o en casa consiguen mejorar tu estado emocional. Limpia y ordena tu lugar de trabajo, tu casa, tu habitación, puede llegar a sentirme más relajado/a, tranquilo/a y libre con unos pocos detalles y cambios. Disfruta del paseo hasta tu lugar de trabajo o tu vivienda, de sentarte a desayunar, de un momento de espera, de volver escuchando música en tu medio de transporte, conecta contigo y con lo que te rodea que te sea agradable y te proporcione bienestar siendo agradable.

4.       Haz ejercicio. Realiza ejercicio o algún deporte de forma regular y moderada. Son numerosos los estudios e investigaciones que demuestran su beneficio físico y emocional. Ten en cuenta que para empezar puedes simplemente caminar 30 minutos diarios, pronto notarás sus beneficios relajantes. Evita el ejercicio o las actividades físicas extenuantes.

5.       Cuida tu alimentación. Disfruta de los momentos de comida y aprovecha para desconectar, para ser consciente de lo que comes, cómo te cuidas, etc… Come de forma sana y equilibrada, siempre habrá tiempo para un capricho, pero ten en cuenta nutrir tu cerebro y tu cuerpo de sustancias que ayuden y promuevan tu salud y tu bienestar. Querer estar sano tiene que ser uno de tus objetivos.

6.       Evita productos y bebidas excitantes. Lógico es pensar que si queremos protegernos y controlar nuestra ansiedad, esto hemos de controlarlo. Incluye no consumir drogas, moderar todo lo posible nuestro consumo de alcohol y tabaco, evitar bebidas excitantes, té, café o incluso comidas o algunos condimentos que aceleren tu metabolismo y tu sistema nervioso.

7.       Ten siempre una buena organización. Lleva una agenda u horario donde puedas planificar qué tienes que hacer, qué actividades tienes previstas diariamente, en la semana, etc… así evitarás olvidos y contratiempos, deja margen en tu día a día para el descanso y para actividades tanto imprevistas como deseables. Por supuesto cumple con lo establecido y no des cabida a la postergación.

8.       Prioriza y delega. No tienes que demostrar diariamente a nadie que eres un superhombre o una supermujer. No se puede abarcar todo, ni tienes porqué cubrir y llegar a todo y a todos/as. En el día tienes que poder tener tiempo para lo obligatorio y para lo que no lo es, y esto incluye trabajo, familia, tiempo para ti, etc… Une este tip al anterior y prioriza lo que es importante y delega lo que no lo es.

9.       No te compliques más la vida. Si quieres luchar contra la ansiedad o ponerle freno, no te incluyas en nuevos proyectos, no des cabida a más dificultades, igual no es un buen momento para emprender cambios que te generen más ansiedad, déjalo para cuando estés más tranquilo/a y tengas la energía suficiente para emprenderlo. El momento muchas veces, sí es importante.

10.   Pide ayuda y por supuesto, deja que te ayuden. Es una habilidad social y un derecho asertivo. A tu alrededor seguro que siempre habrá alguien dispuesto a echarte una mano (amigos, familia, profesionales…), pero tienes que permitirte pedir, aprender a hacerlo y aceptarlo de buen grado.

11.   Aprende y mejora otras habilidades sociales, como decir que NO. Tienes el derecho a decir no si es tu deseo, puedes hacerlo siendo asertivo y con amabilidad, dilo directamente y sin tener que justificarte. Siempre podrás ayudar o aceptar en otro momento si lo deseas y lo aceptas de buen grado, si no, ten en cuenta que tienes el derecho a declinar.

12.   Elimina creencias rígidas con las que funcionas como “lo que pensarán de mí, o el qué dirán”. Tienes derecho a ser tú mismo como quieras, sin preocuparte de lo que puedan pensar decir de ti o de lo que te pasa. Vive tu vida, permite, tolera y deja que cada uno viva la suya, pero con respeto mutuo y en convivencia.

13.   Elimina o cambia tus pensamientos negativos catastróficos. “¿y si…?” “Seguro que…” etc… donde te pones y anticipas siempre lo peor. Si anticipas consecuencias negativas siempre, esto te provocará mucha ansiedad. No pienses e interpretes todo con fatales consecuencias. No confundas lo posible, con la alta probabilidad de que ocurra. No sufras por cosas o problemas que igual nunca se darán o que ni siguiera existen en la actualidad. Pide ayuda y haz terapia cognitiva si lo necesitas y no puedes conseguirlo por ti mismo/a.

14.   Ten un hobby, cultiva una afición o practica actividades de ocio habitualmente. Es necesario realizar actividades que te gusten, que te ayuden a desconectar los fines de semana, en tus vacaciones o durante tu tiempo libre, sea cual sea este. Trabaja para vivir, pero no te olvides de “vivir” haciendo lo que te gusta.

15.   Amplia tus círculos sociales o fomenta los que ya posees. Tener relaciones sociales satisfactorias y fomentar estas, te protege y mejora tu ansiedad, tu bienestar, tu autoestima, etc… fomenta y cuida la relación con los demás y deja que ellos hagan lo mismo. Evita los conflictos y relacionate de forma sana en entornos y con personas enriquecedoras.

16.   Relativice, y minimice sus problemas o dificultades emocionales. Todas las personas pasamos por momentos duros o dificultades en algún momento de nuestras vidas. No le des más importancia de la que puede tener realmente, ya que con el tiempo lo controlarás y superaras positivamente. No te dejes dominar por tu ansiedad ni dejes que esta dirija y moldee tu vida. La ansiedad es algo que, aunque sea desagradable de sentir, no daña, y puedes llegar a convivir con ella controlandola de forma satisfactoria.

17.   Busca solución a los problemas que se te presenten. No evites los problemas cuando se te presenten, no se solucionarán solos y en muchos casos pueden llegar a empeorarse. Intenta solucionarlos y afrontarlos directamente, seguro que algunos se solucionan y luego esto te refuerza y te sientes mejor. Existen herramientas y técnicas eficaces que te ayudarán a aprender a cómo hacerlo, como conseguir objetivos, como afrontar problemas y resolverlos. Aprende con ellas y practica si te es necesario.

18.   Toma decisiones. Relaciónalo con el tip anterior. Hay personas que necesitan aprender un método para llegar a tomar decisiones ya que muchas veces llevan tiempo evitándolo y no sabes cómo hacerlo, para ello has de aprenderlo partiendo y siguiendo un determinado proceso que empieza por plantear tu problema, buscar todas las opciones que se te puedan ocurrir, valorar estas con sus aspectos positivos y negativos, para luego elegir la que consideres pueda ser una buena solución, tomar la decisión y llevarla a cabo. No debes a posteriori dudar sobre la decisión que has tomado, con el tiempo verás si se resolvió o no el problema; si no fuera así, puedes contemplar otras opciones para conseguir resolverlo e intentarlo de nuevo.

19.   Enfréntate a tus miedos. Todas las personas tenemos miedos, unas veces son racionales y otras irracionales. A todos ellos hay que hacerles frente. Una buena manera de hacerlo es teniéndolos en cuenta, haz un listado y empezando por los que consideras de menor dificultad y te generen menos ansiedad. Empieza intentándolo, ya es un gran paso, no te deje arrastrar por los pensamientos limitantes y piensa que intentarlo ya es un paso muy importante.

20.   Prémiate y refuérzate por los logros conseguidos. Prémiate tanto por los logros conseguidos, como los intentos de superación. Reconocer tus méritos, lo que vas consiguiendo o has conseguido, ya que te sirve de refuerzo y de motivación para seguir marcándote y conseguir más objetivos. Por pequeño que sea, valora y tenlo en cuenta. Dirígete mensajes como: “muy bien, lo has intentado”, “lo has conseguido”, “ya has conseguido esto, el siguiente paso es”, “te mereces hoy…”, etc…


Te animo que tenerlos en cuenta y a ponerlos en marcha, siempre podrás pedir más ayuda si lo necesitas ya que para cada clave hay herramientas y mecanismos con los que mejorar,  pero recuerda que el objetivo principal no es eliminar la ansiedad, ya que esta es natural y necesaria, sino aprender a controlarla y gestionarla.

Para más información sobre qué es la ansiedad, problemas de ansiedad, etc… puedes consultar aquí: http://ayudatepsicologia.blogspot.com.es/p/ansiedad.html

Me gustaría me comentaras o compartieras esta información con quien desees.

Espero tus comentarios. ¿En cual de ellos puedes estar fallando? ¿tienes algo que aportar que ayude a los demás? ¿Deseas compartir una vivencia con respecto a tu ansiedad, problema de ansiedad, etc…? 



Gracias por tu colaboración.



Psicóloga: Alicia Camacho.

Contacto: email: ayudatepsicologia@gmail.com
teléfono 629990440


Santa Cruz de Tenerife. 

jueves, 16 de junio de 2016

¡Escúchame! Te estoy hablando…


¡Escúchame! Te estoy hablando…


La práctica de la “Escucha Activa” es una herramienta eficaz de comunicación que ayuda a mejorar las relaciones interpersonales.

            “Pedro mira hacia otro lugar mientras Ana intenta explicarle un problema que le ha surgido en el trabajo, a la par que ésta  va siguiendo sus pasos e intentando comunicarse sin que este la mire y le conteste de alguna forma…”   “Mientras Rocío le habla a su amiga Carmen, ésta la interrumpe continuamente para contarle cosas que en ese momento desea, sin tener en cuenta que su turno no es ese, y que evidentemente escuchando a su amiga no está…”

Estos podrían ser dos ejemplos reales de problemas de comunicación habituales donde no se está haciendo uso correcto de una escucha activa. Pensemos que no es lo mismo “oír” que “escuchar concientemente”, oímos constantemente pero, ¿realmente estamos prestando atención, nos estamos interesando por el mensaje que se nos está enviando, queremos escuchar y dedicar tiempo a procesar e interpretar eso que nos está transmitiendo nuestro interlocutor?

Las respuestas a estas preguntas no podrán hacer reflexionar sobre la importancia de hacerlo de forma adecuada, ya que nos ayudará a:

  • Informarnos mejor mostrando que nos interesa o no, lo que se nos está contando.
  • Cuando somos conscientes de que el otro nos escucha de forma activa, se nos da información sobre si se nos comprende, se nos sigue y les interesa lo que exponemos.
  • Escuchar es necesario y es una habilidad básica para iniciar y mantener conversaciones con los demás.
  • La escucha interviene y es siempre esencial en cualquier otra habilidad social, como por ejemplo, responder a los otros. (Primero debo saber escuchar, entendiendo el mensaje de forma correcta, para poder responder de igual manera). ¿Qué respondo si ni siguiera te he escuchado, prestado atención, comprendido, etc…?
  • La escucha implica y debe ser acompañada de las expresiones faciales, la mirada y la sonrisa adecuada, para que esta sea más productiva y sume en la comunicación.

Errores que se producen por una deficiente escucha activa en la comunicación con los otros.

  • Interpretar desde nuestro punto de vista lo escuchado basándonos en nuestros juicios, interpretaciones, circunstancias, necesidades, etc.., sin verificar el mensaje expresado.
  • Suponer lo que se nos va a contar adelantándonos y no dando tiempo a recibir el mensaje, ya que mientras nos hablan ya estamos pensando en que responder. (Mas que escuchar, estamos pensando en nuestra respuesta)
  • Mantener con nosotros mismos una propia conversación interna (un diálogo con nosotros mismos, unos pensamientos que son automáticos, a veces constructivos, y otras veces distorsionados, sobre la propia conversación o sobre otros temas propios que nada tienen que ver con la conversación que estoy teniendo en ese momento y a la que debo atender) (si converso conmigo mismo, dejo de escuchar, pierdo información y no conecto con la otra persona a nivel emocional).
  • No hacer sentir al interlocutor que se le escucha de forma verbal o no verbal.

Formas de practicar y mejorar nuestra escucha activa de forma efectiva.

  • Lo primero que has de tener en cuenta y mejorar será tener en cuenta tu comunicación verbal y no verbal:
  • Mantener un contacto ocular adecuado con el hablante.
  • Tu cuerpo ha de estar mostrando interés y para ello ha de estar ligeramente inclinado hacia la otra persona.
  • Mostrar una postura relajada y una distancia corporal adecuada.
  • Acompañar de forma verbal mínima esa comunicación no verbal, con por ejemplo expresiones como “aha”, “si claro”, “ya”, “uhum”, etc…
  • Asentir con la cabeza.
  • Tu cara debe reflejar y sintonizar a nivel emocional con lo que te está contando tu acompañante.
  • Si te encuentras en un momento donde no estás en disposición de atender, es mejor comunicarlo abiertamente y dejarlo para otro momento. De igual forma que si somos nosotros mismos los que detectamos que no se nos está escuchando es mejor preguntar que pasa, que le pasa, etc…  para posponer la conversación cuando sea más adecuado para ambos. (Ten en cuenta que muchas veces caemos en el error de comunicar algo en un momento en el que no es adecuado, o el interlocutor no está disponible para recibir la información como a nosotros nos gustaría).
  • Puedes utilizar y apoyarte en cuatro tipo de respuestas verbales de escucha activa como son:

La Clarificación: Realizar una pregunta cuando se nos comunica algo ambiguo o que no entendemos bien ¿Qué quieres decir con…? ¿Estás diciendo que…?

Paráfrasis: Repetir una parte del mensaje que describe una situación, hecho, persona o idea (repetir con las mismas palabras): De esta forma muestras escucha y verificas el mensaje recibido.

Reflejo de sentimientos: Repetición de los sentimientos del interlocutor que se relacionan con lo comentado. “estás sintiendo…. o lo otro, porque….” “entiendo que te sientes….. o así, por…. “

Síntesis: Prolongar las respuestas de paráfrasis y reflejo, uniendo los distintos elementos del mensaje de nuestro interlocutor o identificando los aspectos que hemos detectado como más relevantes en lo que se nos ha contado (realizar un pequeño resumen terminando con la pregunta ¿no?, dando lugar a que se verifique para saber si lo has entendido correctamente).

Lo anteriormente expuesto no ha de utilizarse de forma abusiva y estandarizada, pero nos puede ayudar junto con lo comentado en otros  puntos a mejorar nuestra escucha y comunicación interpersonal para con los demás.


“Aprender a oír es natural, pero aprender a escuchar, es vital”
“Escuchar envuelve todos nuestros otros sentidos para ayudarnos a entender las palabras habladas”


Espero y deseo te haya sido de ayuda.

Te invito a compartir con quién lo desees y comentar lo que creas que pueda ayudar y aportar a los demás. Gracias!

Si te ha gustado este artículo y quieres ser el primero en recibir cada publicación nueva directamente en tu correo electrónico, Suscríbete al blog en la barra de la derecha!


Un saludo, gracias por leerme y hasta pronto!

       Alicia Camacho. Psicóloga.
             Santa Cruz de Tenerife.



jueves, 31 de marzo de 2016

¿Conoces tus Derechos Asertivos? Tengo derecho a…



¿Conoces tus Derechos Asertivos? Tengo derecho a…


Cuando hablamos de derechos asertivos hablamos de las normas o principios que todas las personas tenemos por el simple hecho de “ser personas” e implica el derecho a expresar lo que sientes, piensas, crees, te gusta, te emociona, opinas, etc…mostrando respeto hacia los demás y hacia uno mismo al mismo tiempo.

La asertividad es una habilidad social, un estilo de conducta social que todos debemos de practicar, aprender, mejorar, desarrollar y trabajar diariamente ya que implica exponer honestamente tus sentimientos y opiniones de forma libre sin dejar de tener en cuenta tus derechos (sería estilo inhibido) y sin pisotear el respeto hacia los demás (estilo agresivo).

A continuación te expongo tus principales derechos con algún ejemplo para que te sirva, te ayude y los pongas en práctica, mejorando con ello tu comunicación con los demás y mejorando así tu vida y  bienestar.

Tienes derecho a:

Tienes derecho a expresar y a sentir tus propios sentimientos. Sentir dolor, expresar sufrimiento, pasar un duelo, “no estar bien siempre”.
Tienes derecho a tener tus propias opiniones y creencias, teniendo derecho a cambiar estas, cambiar de idea o incluso actuar de la forma distinta cuando de lo desees.
Tienes derecho a ser escuchado y tomado en serio.
Tienes derecho a sentirte a gusto contigo mismo y a reconocer tus propios logros de forma adecuada sin que ello implique ser engreído/a.
Tienes derecho a cometer errores, - y ser responsable de ellos- .
Tienes derecho a decir “no” o rechazar peticiones sin sentirte culpable o parecer egoísta.
Tienes derecho a detenerte y pensar antes de actuar, sin que nadie te presione a hacerlo.
Tienes derecho a pedir lo que quieres o deseas (teniendo en cuenta que el otro tiene derecho a decirte que no)
Tienes derecho a decidir qué hacer con tu propio cuerpo, tiempo y propiedad.
Tienes derecho a mantener y ser tratado con dignidad y respeto a tu persona.
Tienes derecho a hacer menos de lo que humanamente eres capaz de hacer (darte tiempo, descanso, rendir menos un día determinado, etc…)
Tienes derecho a ser independiente, tomar tus decisiones y tener en cuenta tus necesidades de libertad.
Tienes derecho a que se respete tu privacidad, tu intimidad y a decidir con quien la compartes.
Tienes derecho a no leer la mente de los demás para conocer sus necesidades, sus sentimientos y emociones.
Tienes derecho a ser informado adecuadamente de los sentimientos de las personas que son importantes para ti o con quién te relacionas y además de ser informado de si estos sentimientos cambian.
Tienes derecho a no responsabilizarte de los problemas de los demás y tienes derecho a no justificarte con los otros.
Tienes derecho a pedir información o aclaración de dudas y ser informado de aquello que te afecte.
Tienes derecho a expresar una crítica o un trato injusto haciéndolo siempre de forma adecuada.
Tienes derecho a tener tus propias necesidades y que estas sean tan importantes como las necesidades de los demás. Por otra parte tienes derecho a pedir a los demás que respondan a tus necesidades y de decidir tú mismo si satisfacemos o no las necesidades de los otros.
Tienes derecho a hablar sobre un problema con la persona involucrada y aclarar la situación.
Tienes derecho a no necesitar la aprobación de los demás, si no viola sus propios derechos.
Tienes derecho a ignorar si quieres los consejos de los demás. “un consejo es sólo eso”.
Tienes derecho a estar sólo si lo deseas, aunque otros deseen otra cosa.
Tienes derecho a obtener aquello por lo que pagas.
Tienes derecho a ser feliz sin hacer daños que se puedan evitar, evaluando las circunstancias, tus metas, eligiendo con quién te relacionas, tu vocación, tu manera de ser y sentirte realizado.
Tienes derecho a escoger no comportarte de manera asertiva.
Y por último tienes derecho a tener derechos y defenderlos.

¡Tienes derechos!

Te propongo tener en cuenta cada día un derecho asertivo y hacérselo saber a los que te rodean. Valdrá la pena!

A modo de conclusión te pregunto: ¿estás teniendo en cuenta y respetando en ti mismo y en los demás todos los derechos asertivos?

Te invito a compartir con quién lo desees y comentar lo que creas que pueda ayudar y aportar a los demás. Gracias!

Un saludo y hasta pronto!

Alicia Camacho. Psicóloga.

Santa Cruz de Tenerife.

jueves, 10 de marzo de 2016

Cómo eliminar el pensamiento negativo: “la vida no es justa”.




Cómo eliminar el pensamiento negativo: “la vida no es justa”.


Si escogiéramos a un grupo de cinco personas al azar, las pusiéramos a analizar una situación concreta y luego les preguntáramos que han visto, ¿qué conclusiones crees que sacarían cada uno de ellos? ¿tendrían distintas versiones de lo sucedido verdad? y ¿por qué?  
Es así porque somos personas distintas, con vidas, personalidades, experiencias y formas de pensar distintas.

A través de nuestra experiencia, educación, etc… hemos ido adquiriendo una serie de ideas, creencias o esquemas de cómo son la cosas y con ellos analizamos e interpretamos la realidad.

Muchas veces al interpretar esta realidad se producen lo que llamamos sesgos o distorsiones que serían malas interpretaciones de los que nos acontece y nos rodea,  presentando con ello pensamientos negativos que nos perturban y sabotean.

Algunas de las distorsiones cognitivas serían: generalización, lectura de la mente de los demás, pensamiento polarizado, deberías, visión catastrófica, etc… Hoy vamos a trabajar y a discutir la distorsión de “falacia de justicia” donde se presentarían pensamientos negativos del tipo:

“Es injusto que…”, “no hay derecho que me pase o le pase esto a…” “no es justo que el/ella haga esto o tenga esto” “yo me lo merezco más” “yo/ el no se merece, merecía esto” “si la verdad tal, entonces…cual” serían algunos ejemplos.

La vida no es justa y hemos de vivir con ello. Así de crudo, pero real. Cada unos de nosotros viviremos a lo largo de nuestra vida situaciones dolorosas, momentos malos, pérdidas, dificultades y problemas a los cuales tendremos que buscar solución o aprender a sobrellevarlos nos guste o no.

No somos conscientes del daño que nos produce pensar de esta forma y nos lo creemos, porque estos pensamientos son automáticos, los asimilamos como válidos sin cuestionarlos y son precisamente estos pensamientos los que nos hacen sentir emociones negativas que no nos ayudan.

Ahora te cuestiono lo siguiente: ¿crees entonces que para que la vida sea justa a las personas buenas, bondadosas, sacrificadas siempre le tendrán que pasar cosas buenas y merecen una felicidad absoluta? ¿y crees o consideras que a los malos, despiadados etc… la vida le tiene que pagar con esa misma moneda, siendo castigados incluso por uno mismo?

¿Sería esto justo, crees que el mundo tiene que funcionar así, consideras que hay justicia en esto? La realidad y la respuesta sabemos que es bien distinta.

¿Y como te hace sentir pensar que la vida no es justa por eso o por lo otro? Pues probablemente te haga sentir mal, derrotado/a, con una enorme frustración, y a la vez te lleva a quedarte inmovilizado/a, a conformarte. Y una última pregunta, ¿por qué?

Porque si pensamos que todo depende de las circunstancia de afuera, del exterior, es ahí donde ponemos el foco y nuestra atención y asumimos que no podemos hacer nada para cambiar ese mundo injusto, no habrá cambio posible.

Y entonces ¿cómo puedo librarme de esta manera de pensar tan negativa que no me ayuda y me genera malestar?

Tendremos que dejar de confundir lo que se desea con lo justo.

Escucha los deseos de los demás y no sólo los propios.

Valorar que si las cosas no salen como yo quiero, no es que sea injusto, sino que no son como me gustaría que fuese.

Pregúntate: ¿Tiene esa persona derecho a una opinión distinta a la mía?

En el momento que detectes que tienes este tipo de pensamiento, párate a cuestionarlo, razónalo, pero hazlo en frío y desde otro punto de vista. El primer paso es tomar conciencia de estos pensamientos.

Pregúntate porqué piensas eso, que hay de especial en ti que te tenga que salvar de las injusticias, cambia el ¿por qué yo? ¿por qué a mí? por el ¿y porqué no? Esa es la realidad.
El mundo no debe funcionar en base a mis normas y criterios determinados.

Trabaja, esfuérzate en cambiar esas circunstancias que no te gustan, pero acepta que hay otras que no podrás modificar y que solo podrás asumirlas, vivirlas y superarlas.


“Si cambias tu manera de pensar, cambias tu vida”


Alicia Camacho. Psicóloga.

Santa Cruz de Tenerife.


jueves, 3 de marzo de 2016

"Mi primer post"



“Mi primer post”

Con este post queda inaugurado mi blog, eso pensé cuando decidí  escribir esta primera entrada y me pregunté, ¿qué querrían saber de mí los lectores que hasta este blog se han acercado? Y esta es mi respuesta:

Detrás de este blog se encuentra una profesional de la psicología apasionada de su profesión, que quiere compartir, aportar, ayudar y de alguna manera desea formar parte de las vidas de las personas que lo lean, con la ilusión de que les pueda servir de ayuda, les sea útil para aprender alguna cosa, les acerque a este mundo apasionante de la psicología y del autoconocimiento, intentando ser por otra parte un punto de encuentro entre profesionales, lectores, amigos, y donde haya espacio para todo aquel que quiera aportar algo, compartir sus experiencias o su saber.

¿Y porqué ahora?
Porque es ahora cuando he necesitado y deseado compartir un espacio con ustedes, y considero que en la vida todo llega en el momento que es oportuno, lo vas a disfrutar, te hará aprender, te cambiará, y en un momento de ganas de compartir mi tiempo, mis inquietudes, conocimientos, con el fin último de que pueda ser de vuestro interés y para vuestra ayuda.

¿Sobre qué escribiré?
Escribiré sobre temas de interés en psicología, daré opiniones sobre alguna temática en concreto, compartiré experiencias, daré herramientas o recursos que os puedan valer y ayudar en el desarrollo personal y en el bienestar de quienes lo lean.

Y para terminar sólo me queda dar las gracias, primero dar las gracias a las personas que han hecho que sea la persona que soy hoy en día, gracias a todos aquellos que han influido y han formado  parte de mi experiencia a lo largo de mi vida y han contribuido con ello.
 Gracias a los que me indicasteis mis errores, a los que han confiado en mí y me habéis pedido ayuda en algún momento concreto y gracias de antemano a todos los que lo haréis en el futuro.

Ahora sí, ha llegado el momento: ¡Queda inaugurado mi blog!

Te agradezco el tiempo que has dedicado a leer estas líneas, si deseas aportar algo y te apetece dejar un comentario o compartir, te invito a  hacerlo.
Me despido adelantándote que ya que he terminado esta entrada con el tema del agradecimiento, me apetece escribir sobre ello y te invito a leer mi próximo Post:

“Todo lo que deberías saber sobre la importancia de ser agradecido”.

Bienvenidos y hasta pronto!

Alicia Camacho.
Santa Cruz de Tenerife.